Información Técnica » Humo
| "Cómo Funcionan las Máquinas de Humo" |
Contenido
El
Intercambiador de Calor En la elección de los materiales para el intercambiador de calor, es importante advertir que diferentes metales tienen diferentes características de retención del calor. El material que más se utiliza es el aluminio. El aluminio se puede fundir y vertirse en un molde o extruirse. El bloque puede contener una trayectoria recta, el diseño más simple, o una trayectoria espiral. El aluminio se calienta rápidamente, pero también lo transmite muy deprisa. El resultado puede ser grandes explosiones de humo durante cortos periodos de tiempo. Menos común es el uso de un bloque de aleación de niquel-acero. El acero tarda inicialmente más tiempo en calentarse, pero tiene unas excelentes propiedades de retención del calor. Con un cuidadoso diseño de trayectoria en espiral (ver dibujo) que puede obligar al fluido a viajar nada menos que 22.9 cm, el bloque de acero optimiza la candidad de potencia utilizada, proporcionando un rendimiento intenso sostenido.
Otro factor principal en el diseño del intercambiador de calor es el control de la temperatura por medio de un termostato. Si la temperatura en el intercambiador no está suficientemente caliente, el fluido todavía se convierte en aerosol, pero estará húmedo y probablemente deje un residuo sobre el suelo del escenario y equipamiento. Si la temperatura en el intercambiador es demasiado caliente, el fluido puede "arder", lo que puede cambiar su composición química. Tanto si el termostato es mecánico como electrónico, la fiabilidad y precisión son esenciales. Un buen diseño de termostato no solo prevendrá a la máquina de un exceso de calor, sino que asegurará que si el intercambiador de calor se vuelve demasiado frio al inundar el fluido, el sistema de transferencia (bomba) será inhabilitado para prevenir el humo húmedo de la salida de la máquina. Como con el intercambiador de calor y los termostatos, se usan distintas bombas en las máquinas de humo, para su elección todo depende del precio y del uso para el que está destinado la máquina. Una máquina diseñada para uso prolongado en instalaciones permanentes, puede usar una bomba industrial de diafragma, que funciona por aire comprimido y es capaz de servir a varios intercambiadores de calor simultáneamente. Una bomba peristáltica, está especialmente diseñada para bombear fluido a varias velocidades, según se disponga. La bomba más usada es una bomba de pistón, un diseño para servicio liviano, similar a la bomba de lavado de cristales de los automóviles. El control de volumen, o producción de humo variable, le permite a la máquina suministrar una amplia variedad de efectos, desde pequeños haces, hasta grandes bocanadas de humo. Esto se logra variando el voltaje aplicado a la bomba, con lo cual se controla su velocidad. La bomba peristáltica es especialmente eficiente a volúmenes bajos, debido a que utiliza un motor de velocidad variable DC, haciendo girar un rotor impulsando contra un tubo. Una bomba de pistón está dispuesta para "traquetear" cuando se usan voltajes bajos. Los temporizadores,
o mandos a distancia, tales como el Mando a Distancia Super de Rosco,
están diseñados para un funcionamiento "manos libres"
de una máquina de humo. Los temporizadores, están normalmente
diseñados para controlar "tiempo en marcha" (el tiempo
que una máquina produce humo), y "tiempo parado" (el
tiempo entre los estallidos de humo) así como también
el volumen. Los DMX interfaces son lo último en mecanismos de
control para máquinas de humo. Fijando la dirección DMX
para un canal en la máquina, se pueden controlar las cues por
medio de una consola. Las máquinas de humo y los fluidos, están diseñados como sistemas. Las formulas de fluidos específicos requieren temperaturas específicas para una óptima aerosolización durante el proceso de "flashing". Los fabricantes de equipamiento de humo diseñan sus máquinas para ser compatibles con sus fluidos. Si una máquina está calibrada a una temperatura demasiado baja para un fluido dado, el resultado puede ser humo "húmedo" que puede dejar un residuo. Si la temperatura es demasiado alta, el fluido puede "quemarse" o descomponer el fluido, cambiando de este modo su composición química. Este último efecto puede crear residuos peligrosos. En un informe reciente, una agenia del Gobierno Federal de los Estados Unidos , el National Institute of Occupational Safety and Health (NIOSH) recomendó "utilizar solamente fluidos de humo aprobados por los fabricantes de las máquinas". (HETA 90-355-2449). Utilizando una pequeña gama de glicoles en diferentes configuraciones, los fabricantes han podido desarrollar una gran variedad de fluidos con distintos efectos, que pueden ir desde nubes de humo espesas, hasta fluidos que desaparecen rápidamente. Esto le da al usuario gran flexibilidad para el diseño de shows. Tanto si
el conducto que se usa es rígido o flexible, deben recordarse
algunos puntos. Para la mayoría de aplicaciones, el diámetro
mínimo del conducto debería ser de 10.2 cm. Cuando el
humo está constreñido, tiende a recondensarse en el fluido,
reduciendo el rendimiento, y creando un residuo no deseado. Asimismo,
se puede producir la recondensación si el conducto se coloca
directamente en frente de la máquina de humo (ver diagrama).
Si se utiliza un conducto rígido, simplemente mantenga la parte
frontal de la máquina a unos 7.5-10 cm del conducto. Si el humo
necesita recorrer largas distancias a través del conducto, se
puede añadir un ventilador de jaula de ardilla. El humo no debería
entrar en contacto con las aspas del ventilador. El aire debería
ser añadido a través de una conexión "Y". Algunos
equipamientos ofrecen ahora aire comprimido para utilizarse en la creación
de efectos de humo. Esta característica excepcional permite al
aire comprimido ser introducido directamente en el intercambiador de
calor, y mediante el desplazamiento de parte del fluido en el intercambiador
de calor, el aire puede ventilar la salida de la máquina. Con
un volumen elevado de aire y una baja salida de fluido, el resultado
es el popular efecto de "haz". Alternando humo con pequeñas
explosiones de aire, se puede lograr un efecto de cañón
o bala. Estos son solamente dos ejemplos de los muchos efectos que puede
ofrecer el aire comprimido. Cuando el humo de una máquina es enfriado bajo temperatura ambiente, tendrá el mismo aspecto. Existen varios métodos para hacer esto, pero el más económico es pasar el humo a través de hielo o hielo seco. Cuando el humo es enfriado, permanece paralelo al suelo. Si se utiliza hielo seco, durará más tiempo que el método convencional. Por ejemplo, 24 kilos de hilo seco, cuando se utilizan en un dispositivo diseñado para alcanzar este efecto, pueden durar una representación completa de 3 horas. Los fabricantes Rosco y los mercados con tal dispositivo lo denominan Módulo Refrigerador. Pero la
técnica más novedosa para generar humo bajo, consiste
en la incorporación de un accesorio que convierte el dióxido
de carbono líquido (LCO2) en hielo seco. El hielo seco enfría
el aluminio extruido que es capaz de convertir grandes volúmenes
de humo en una capa densa de humo bajo. La ColdflowTM de Rosco utiliza
esta técnica para crear una amplia gama de efectos de humo bajo:
desde una capa continua, hasta una gran bocanada. Este accesorio requiere
solamente una bombona de 22.7 kg de LCO2 para crear hielo seco dentro
de la cámara de aluminio. La ColdflowTM de Rosco se puede usar
con cualquier máquina de humo Rosco, junto con el Fluido Stage
and Studio. .
|
Si tiene alguna pregunta sobre Sistemas de Humo, por favor envíe un e-mail
a info-spain@rosco-iberica.com
Desde
su introducción en 1979, los efectos de humo se han convertido
en uno de los efectos especiales más usados en todas la industria
del espectáculo, incluyendo televisión, cine y parques
temáticos. La tecnología más antigua utilizaba
aceite mineral y fluidos con base de queroseno calentados. Estos
materiales eran, en el mejor de los casos, desagradables, y en el
peor, peligrosos de usar. El uso de un fluido de humo que estuviera
compuesto de agua y glicoles, fue proclamado con un premio por logro
técnico por la Academia de Ciencias y Artes Cinematográficas.
La
mención de la Academia de Ciencias y Artes Cinematográficas
es para : "...Rosco Laboratories por el desarrollo de un fluido
no tóxico para crear humo y niebla en producción de cine".