Cómo utilizó el equipo de "El precio de la codicia en Argentina" el filtro de ventana para acelerar la producción y reducir las sombras, reflejos y temperatura.

Como todos los profesionales del cine saben, es mucho más rápido colocar los paneles Roscolex en las ventanas para reducir la intensidad de luz que entra desde el exterior. Esta es normalmente la razón por la que los cineastas, maquinistas, iluminadores y jefes de producción piden a los productores un presupuesto extra para los paneles.

Los productores del largometraje "El precio de la codicia en Argentina”, con unas pocas indicaciones del cineasta Frankie De Marco y su equipo, vieron que la aceleración de la producción era una de las razones por las que utilizar los paneles Roscolex en lugar de los rollos de filtros de ventana de densidad neutra.

El precio de la codicia en Argentina” protagonizada por los oscarizados Kevin Spacey y Jeremy Irons, fue rodada en julio de 2010 en 18 días, principalmente en una localización de un edificio de oficinas en el centro de Manhattan. Entre el reparto se encuentran Demi Moore, Stan Tucci, Paul Bettany, Mary McDonnell y Penn Badgely. Fue evidente, incluso desde el primer día de rodaje, que las ventanas tenían que cubrirse con filtros; de lo contrario el iluminador Radium Cheung hubiera necesitado añadir 6K’s adicionales para equilibrar la iluminación interior/exterior.

Esto hubiera llevado a algunos problemas no deseables:

La grabación sincronizada del sonido requiere tener apagado el aire acondicionado, pero la iluminación extra hubiera producido mucho calor y, sin el aire acondicionado, hubiera sido insoportable para los actores y el equipo.
Además, la zona del actor que debería estar disponible para moverse se reduciría por el espacio ocupado por las grandes luces HMI y sus soportes y marcadores. Además de producir sombras no deseadas, las luces se reflejarían también en las ventanas--- una situación en la que toda persona involucrada saldría perdiendo.

El productor Neil Dodson y su equipo dieron luz verde a la adquisición de unos diez paneles Roscolex ND.6 y ND.9 tras el primer día. Sin embargo, se requirió un paso más inventivo.

Las ventanas en One Penn Plaza en Manhattan, donde se llevó a cabo el rodaje, tenían un rango de anchura de entre 1,27m (50”) y 1.32m (52”). Como los paneles Roscolex tienen una anchura de 1,22 m (48”) quedaba un hueco. La solución de De Marco fue pedir al diseñador de producción John Paino que hiciera unas columnas extraíbles para ocultar los huecos.
“Una vez instalamos los paneles ND, podíamos coger las columnas y pegarlas con Velcro contra la ventana”, dice De Marco. “No sólo ocultaban los huecos, sino que también tenían un aspecto genial como divisores de ventanas. Según cambiaba la luz exterior, particularmente al final del día, era facilísimo para el maquinista Caswel Cooke y su equipo cambiar rápidamente los paneles."

Al final, quedó claro para los productores y el equipo que el uso de los paneles de densidad neutra Roscolex proporcionaron unos bienvenidos ahorros en tiempo, generación de calor y disponibilidad del espacio. Tres muy buenas razones para dar luz verde al gasto extra.